Cada botella numerada de Finca Bee Kind representa una interpretación única de la añada climática y de la composición geológica de nuestras parcelas en Valle de Uco.
En Finca Bee Kind rehuimos de la estandarización industrial. Nuestras cosechas de autor se vinifican en pequeños recipientes de hormigón crudo sin revestimiento epoxi y en vasijas ovoides de arcilla calcárea. La porosidad natural de estos materiales permite una microoxigenación continua similar a la de la madera, pero sin transferir aromas a roble, respetando la expresión nítida de la fruta.
La fermentación se desencadena espontáneamente mediante las levaduras nativas presentes en los hollejos, preservadas por el manejo agroecológico del viñedo y la cercanía de nuestros apiarios. No agregamos enzimas clarificantes ni nutrientes artificiales; cada proceso sigue su curso biológico pausado a temperatura controlada.
El fraccionamiento se realiza por gravedad, evitando bombas mecánicas que pudieran romper cadenas moleculares. No aplicamos filtraciones agresivas con tierras de diatomeas, lo que permite conservar la plenitud de sensaciones táctiles en boca y garantiza una evolución superior en botella.
Cada partida cuenta con un certificado de autenticidad emitido con precisión técnica.
Cada envase luce su número de serie individual, consignando la hilera exacta de la cual procedieron las uvas, el número de barrica y la fecha de embotellado.
El gollete se sella con cera de abeja natural procedente de nuestros propios apiarios, ofreciendo un cierre impermeable y un homenaje a la identidad de la finca.
Custodiamos estuches reservados para restaurantes gastronómicos, coleccionistas privados y miembros de nuestro club de terruño tanto en Mendoza como en CABA.